jueves, 28 de abril de 2011

Go Marauders!

- Y bien chicos... ¿Qué hacemos esta noche? - Dijo una voz que se ubicaba en frente de la chimenea de la Sala Común de Gryffindor. Pasaba de la medianoche y cuatro alumnos seguían levantados, tres de ellos esperando poder llegar a cometer alguna pequeña travesura esa misma noche.

- Sirius, deberías de pensar en el examen de pociones del jueves y dejar las bromas para más tarde. Aunque no sé por qué me molesto en decir esto, si te lo pasas por donde te toca la escoba cuando juegas a Quidditch...

-¡Anda, cállate ya Lunático! Que ya queda poco para el final del curso y aún no me han castigado lo suficiente como para satisfacerme... - Sirius miraba fijamente el fuego que calentaba la habitación, esperando que por su mente apareciera alguna fabulosa idea que compartir, pero no aparecía. - Mierda, no se me ocurre nada...

- ¿Qué os parece si hacemos alguna pintada en los baños de las chicas? ¡Así nos llamaría "El terror de las nenas"! - Dijo una voz que se se encontraba al lado de Remus, el chico al que llamaban "Lunático".

- No me hagas reír, Peter. ¿Qué quieres poner? ¿"Quien quiera ver a un chico de verdad, que contacte con P.P."? Muy bien, a mí me parece mucho mejor esto: "Chicas, si queréis saber porque uno de nosotros se llama "Colagusano"... ¡Venid y comprobadlo!" Peter, un poco de seriedad... - Dijo la cuarta voz. A Peter le empezaba a subir el color rojo por la mejilla, mientras que Sirius reía con James.

-James, te has pasado un poco con él... - dijo Remus por lo bajo, mientras intentaba concentrarse para terminar sus deberes de Aritmacia.

- ¡Ja, muy buena Cornamenta! Podrías probar a estar igual de ágil para pensar algo... - Sirius se levantó del sillón - Lo único que se me ocurre es ir a la casa abandonada que hay en Hogsmeade, o ir a por Snivellus, pero es recurrir a lo mismo de siempre...

- Chicos, ¿y si vamos a la casa simplemente? Yo podré seguir haciendo lo que deberías de hacer, mientras vosotros os emborrachais como de costumbre a base de cerveza de mantequilla.

- Mejor hacer eso que nada... Cornamenta, ¿tienes la capa a mano? - James asintió la cabeza - Pues vayamos.

Los cuatro cogieron todo lo que necesitaban. Remus llenó su mochila de libros, mientras los otros se limitaban a esperarle, todos excepto James, que subió para coger "esa hierba rara que traía del mundo Muggle y que tanto le gustaba a Sirius" y un mapa que habían creado ellos. Un mapa llamado "El Mapa del Merodeador" que mostraba en él todas las zonas del colegio e incluso a la gente que caminaba por ellas. Como los cuatro no cabían dentro de la capa invisible, Peter se transformó en rata  y se colocó sobre los hombro de James.

- Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas - susurró James. Y el mapa mostró todo Hogwarts ante sus ojos. Y con sigilo, salieron por el agujero del retrato de la Sala Común...

sábado, 16 de abril de 2011

Segundo aullido...

La verdad,  para qué mentir. Hoy no me siento con suficientes fuerzas...

Tal vez, por lo que me ha ocurrido en estos días pasados...

Tal vez, por volver a perder esa pequeña ilusión, por algo que no iba a ocurrir...

Tal vez, porque creía haber encontrado alguien que iba a caminar conmigo. Pero que de momento, simplemente pasó a saludar...

Tal vez, porque hoy verdaderamente sé que tu camino y el mío realmente están separados desde hace años, desde el último día que compartimos muros...

Tal vez, porque sé que ahora de verdad, debo abandonar la guerra...

Tal vez, por que hoy sé que en tu mano reluce ese anillo...

Tal vez, porque después de esta guerra, la herida en mi interior que creía cicatrizada, ha vuelto a sangrar...

Y sé que algo se ha perdido dentro de mí hoy... El pequeño niño que albergaba en mi interior, se ha cansado de jugar a la pelota, y quiere ir a casa descansar...


sábado, 19 de febrero de 2011

Epicurus's Street


Yo me limitaba a reir, no sabía si era por lo que él decía o simplemente porque cada vez estaba mucho más nerviosa. La lluvía caía sobre nuestras cabezas mientras las farolas iluminaban nuestro camino por Epicurus's Street, una calle que solía ser poco transitada y que tenía un encanto ese día, pocas veces en mi vida me había sentido tan bien caminando por la calle.


Seguimos calle abajo, en silencio, para escuchar mejor el sonido de la lluvia en los árboles que cada vez caía con más intensidad.


- ¿Te parece bien si nos sentamos un poco en ése portal? - me preguntó - Está empezando a llover más fuerte.


Asentí con la cabeza, y me fijé en su rostro. Algunas gotas traviesas se deslizaban por su rostro y se paraban al llegar a su barba, mientras otras se habían dedicado a mojar un poco su cabello.


Nos sentamos en el portal, y le miré fijamente. La tenue luz de la farola que teníamos en frente le resaltaba su belleza. Pocas veces me había fijado en él, pero la verdad es quea cada minuto que lo observaba más bello me parecía. Esa noche tenía un encanto especial al cual mis ojos no se podían resistir.


Él se giró y se quedó mirandome. Sus ojos verdes se clavaban en los míos, buscando más allá del exterior, intentando cobijarse en mis pensamientos.

-Admito que estás hermosa bajo esta luz - me dijo - Y veo que al igual que yo, tu cabello ha terminado un poco empapado.


Sé que sonará raro, pero no me había percatado de que mi cabello, al igual que el suyo, estaba un poco mojado. Me tenía perdida en él.


Se deslizó hasta quedarse a mi lado, acercando su rostro al mío.

-He de reconocer que me encantas Maryam, me tienes loco desde que te conocí en el primer curso de la universidad.

Se fue acercando lentamente, y acarició con sus dedos mi mejilla.

-Nunca antes una mujer había provocado en mí tal deseo de conocerla y de querer ver volar las horas con ella...


Continuó acercándose, hasta dejar milimetros de separación entre nuestros labios, podía notar cómo se aceleraba su respiración, al igual que la mía.

-Dios, me vuelves loco Maryam...


Y nos besamos. Besos húmedos y apasionados bajo una noche de lluvia que jamás olvidaría. No olvidaré cómo me cautivaba mientras la lluvia caía contra el suelo. No olvidaré cómo me miraba con deseo, cómo acariciaba con sus manos mi larga melena pelirroja.

-Tony, prómete que esto no será el final, pues llevo necesitando esto al igual que tú. Desde aquel comienzo de curso...



Me levantó y me cogió de la mano. Y bajo la luz de las farolas, continuamos paseando por esa calle...

viernes, 18 de febrero de 2011

Primer aullido

Sonreía. Sonreía mientras clavaba su mirada en la mía. Yo, intentando concentrarme en mis apuntes para ignorar toda esa situación. ¿Qué le hacía fijarse tanto ese día en mí? Seguí escribiendo, mientras de vez en cuando, dejaba descansar mi mente haciendo garabatos en el márgen del cuaderno.

Me estaba poniendo nervioso, sabía que sus ojos seguían mirando, buscando encontrarse con los mios.

<<Joder, una vez que decido tomar apuntes y parece que sea la cosa más extraordinaria que haya visto...>>

Notaba cómo mis mejillas iban tomando color, cómo empezaban a sudarme las manos y cómo el bolígrafo bailoteaba con más entusiasmo en mi mano.

<<Dios... esto me está superando>>

Tras un largo tiempo debatiendo si levantar la cabeza y observar si me continuaba mirando, me decidí a hacerlo. Y allí seguía, sonriéndome más picarescamente y guiñándome un ojo. Tras guiñarlo, se levantó y se acercó a mí, posando su mano en mi pupitre.

- Para una vez te veo trabajar, será que se están alineando los planetas, o... ¡Se acerca el fin del mundo! - dijo soltándo una pequeña carcajada

- Tal vez no es que se  acerque el fin del mundo, ni mucho menos. Es que simplemente necesito un pequeño empujón que me ayude a motivarme.

Entonces acercó sus labios a mi oreja y me susurró unas palabras...

- Pues... en ése caso, deberé observarte desde la distancia, que parece que eso funciona...

Tras decirlo, me guiñó otra vez el ojo y volvió a sentarse tras su mesa.

Fué en aquel momento cuando noté que algo despertaba en mi interior, fué la primera vez que notaba un nerviosismo imposible de controlar. Fué entonces, el primer momento en que, tal vez, me fijaba en que me encataba escuchar su voz.

Esa voz, que desearía que estuviese conmigo hasta el fin de los días.


jueves, 17 de febrero de 2011

Presentación

Saludos a todos los futuros lectores de esta página, la cual plasmará una pequeña parte de mi ser, una pequeña parte de todo aquello que me rodea; pero principalmente personajes que corretean por mi mente ansiosos de que les cree su pequeño y travieso mundo. Espero que os guste ;)